PINTURA PIZARRA

¿Quien ha dicho que las pizarras son solo para los niños?
Hoy, os muestro unos ejemplos que nos demuestran como la pintura pizarra puede hacer que un sencillo espacio se convierta en una estancia llena de creatividad e imaginación.

Empezaremos con imágenes con pizarra en las paredes, convirtiéndolas así en un gran mural, pudiendo cambiar su aspecto siempre que uno quiera.

  

Como vemos tanto en la imagen superior como inferior, puede servirnos para enmarcar objetos que tengamos colgados en la pared.

También nos puede servir para escribir recetas, canciones o cualquier mensaje que queramos dejar a nuestra familia o compañeros de piso.

Da rienda suelta a tu imaginación, y decora tu baño a tu gusto con una simple tiza.

Si tienes un restaurante, puedes usar la pintura pizarra para exponer tus platos, menús o incluso, hacer un original fotocol.

Otra opción es la de pintar mobiliario en lugar de paredes, como en los ejemplos que os muestro a continuación.
Y por último, podemos pintar objetos cotidianos, como una taza, una copa, una silla y muchos más.

Pintar una franja o una parte de la vajilla puede servirte para dejar mensajes de buenos días, o identificar de quien es cada copa.
En otros objetos que nos puede ser muy útil tener una franja de pizarra son los botes de cocina, los tiestos o incluso, los lapiceros.
 

Si pintas el respaldo de una silla, podrás indicar de quien es cada asiento, o decorarla con bonitos dibujos.
¡Espero que os haya inspirado y vuestras mentes encuentren un pequeño rinconcito donde darle utilidad a la pizarra!




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